La verdad de las estatuas antiguas

Con los años, las obras de arte únicas y las obras maestras de arquitectura pierden su aspecto original, ¡pero qué curioso sería ver cómo lucían hace muchos años! Por ejemplo, las estatuas antiguas, todos nos hemos acostumbrado a verlas en el color blanco clásico sin demasiados adornos. Sin embargo, el arqueólogo Vinzenz Brinkmann y su equipo descubrieron que su aspecto era muy diferente a lo que vemos hoy en día.

Usando rayos X, luz infrarroja y rayos ultravioleta, los científicos han podido descubrir en las estructuras antiguas los restos de pintura y restablecer su color inicial. Resulta que las esculturas de Grecia y Roma Antiguas estaban pintadas de colores más intensos de lo que pensábamos.

Durante siglos del efecto nocivo de las lluvias y el viento, la pintura se borró y las esculturas se tornaron blancas. Brinkmann creó copias de algunas de ellas y las pintó de los colores iniciales, así fue como apareció la exhibición que ahora viaja por los museos del mundo.